Santo Domingo. La Faith Impact Foundation benefició a aproximadamente 800 niños, niñas y adolescentes de comunidades vulnerables de República Dominicana y Haití, como parte de una jornada de regreso a clases destinada a brindar apoyo a familias de escasos recursos.
La iniciativa, correspondiente al año escolar 2026-2027, permitió entregar mochilas, útiles escolares y medicamentos de uso común a menores de distintas localidades, entre ellas Las Taranas, Sabana Grande de Boyá, La Ceiba, La Victoria, Cotuí, Jarabacoa y Sabana Perdida, además de una comunidad en Haití.
Entre los medicamentos distribuidos se incluyeron desparasitantes, antigripales, acetaminofén y antialérgicos, con el propósito de contribuir al bienestar de los beneficiarios durante el inicio del período escolar.
La jornada contó con el respaldo de ACES North America y la Iglesia de Dios Centro con Propósito, de Danbury, Connecticut, además de aportes realizados por amigos, miembros de la comunidad de fe y colaboradores ministeriales.
Una iniciativa que nació hace ocho años
El proyecto comenzó hace aproximadamente ocho años en El Majagual, Sabana Perdida, cuando una familia abrió las puertas de su hogar para recibir las primeras jornadas de entrega de útiles escolares.
Desde entonces, la iniciativa ha ido ampliando su alcance hacia otras comunidades, impulsada por Moisés Cabral, líder del proyecto, quien recuerda las dificultades que enfrentó durante su infancia para conseguir los materiales necesarios para asistir a clases.
Esa experiencia lo motivó a convertirse en apoyo para otros niños que atraviesan situaciones similares y contribuir a que puedan regresar a las aulas con los recursos básicos para su educación.
Más de 30 voluntarios participaron
Más de 30 voluntarios participaron en las diferentes jornadas de entrega, incluyendo misioneros, colaboradores y personas que se integraron al proyecto para apoyar las labores comunitarias.
También participaron delegados internacionales como Kathy Vargas y Christian Cerezo, de Colombia, así como Mark Uhland y Kelly Uhland, de Williamsport, Pennsylvania.
Los organizadores destacaron que el apoyo recibido permitió ampliar la cantidad de beneficiarios y llevar las donaciones directamente a comunidades donde existe una mayor necesidad.
La fundación afirmó que su propósito no se limita a entregar materiales, sino que procura contribuir a que los menores puedan comenzar el año escolar en mejores condiciones y con herramientas necesarias para continuar su formación.
La Faith Impact Foundation informó que tiene previsto mantener este tipo de jornadas en los próximos años y ampliar su alcance hacia nuevas comunidades, con el objetivo de continuar respaldando a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
