WASHINGTON. El gobierno de Estados Unidos informó este miércoles 7 de enero de 2026 que la tripulación del buque petrolero incautado en el Atlántico Norte podría enfrentar cargos judiciales en ese país por supuestas violaciones a las leyes federales tras la captura de la embarcación sancionada. La acción se produjo como parte de una operación más amplia contra la flota de buques vinculada al petróleo venezolano sancionado.
El buque, identificado por las autoridades estadounidenses como parte de la llamada “flota fantasma” que transportaba crudo sancionado, fue declarado apátrida luego de que navegara con bandera falsa y una orden judicial autorizara su incautación. Las fuerzas estadounidenses persiguieron y abordaron la nave en el Atlántico Norte tras semanas de seguimiento, según explicó la Casa Blanca.
La portavoz de la Casa Blanca señaló que la tripulación ahora está sujeta a posibles procesos penales por violaciones de sanciones y otras disposiciones de la ley federal estadounidense, y que podrían ser trasladados a Estados Unidos para responder ante los tribunales si así lo determina la investigación.
La operación de interceptación se ejecutó en el marco de los esfuerzos estadounidenses para hacer cumplir sanciones sobre exportaciones de petróleo venezolano y desarticular lo que Washington considera actividades ilícitas en el transporte marítimo internacional.
