COPENHAGUE. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, pidió este domingo 4 de enero de 2026 al gobierno de Estados Unidos que detenga sus “amenazas” hacia Groenlandia, un territorio autónomo danés, tras declaraciones recientes del presidente estadounidense sobre su interés en el vasto territorio ártico. Frederiksen afirmó que estas expresiones carecen de sentido y que Washington no tiene derecho a anexionar Groenlandia ni ningún otro territorio de la Mancomunidad del Reino de Dinamarca, que también incluye a Dinamarca y las Islas Feroe.
En un comunicado difundido por medios daneses, la mandataria enfatizó que Groenlandia y Dinamarca son miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y están cubiertos por las garantías de seguridad de la Alianza, recordando además que existe un acuerdo de defensa bilateral que ya permite presencia estadounidense en la isla sin amenaza de anexión. Frederiksen subrayó que Groenlandia “no está a la venta” y que su pueblo ha dejado claro que no desea ser parte de Estados Unidos.
La reacción danesa surge luego de que el presidente estadounidense reiterara en entrevistas recientes que “Estados Unidos necesita” Groenlandia, citando su valor estratégico, lo que generó preocupación en Copenhague y en el ámbito internacional sobre posibles intenciones más allá de la cooperación existente entre aliados.
La intensidad de estas declaraciones marcó un momento de tensión diplomática entre ambos países, con Dinamarca instando a Washington a mantener el respeto a la soberanía y a los acuerdos multilaterales vigentes, reforzando la posición de que cualquier cambio en el estatus de Groenlandia debe decidirlo su población y sus autoridades, no poderes externos.
