Redacción Internacional.– Cada 6 de julio se celebra el Día Internacional del Pollo Frito, una fecha dedicada a uno de los platillos más populares y consumidos del mundo, reconocido por su característico exterior crujiente y su sabor, que ha trascendido fronteras y culturas.
Aunque su origen se asocia con el sur de Estados Unidos, la receta nació de la combinación de tradiciones culinarias africanas y europeas. Con el paso de los años, el pollo frito evolucionó hasta convertirse en un símbolo de la gastronomía internacional, dando lugar a múltiples versiones adaptadas a los gustos y costumbres de distintos países.
En la actualidad, este plato se prepara con una amplia variedad de técnicas, condimentos y acompañamientos. Desde recetas tradicionales hasta versiones picantes o marinadas, el pollo frito suele servirse con papas fritas, puré de papas, ensaladas, panecillos y diferentes salsas, convirtiéndose en una de las opciones favoritas para compartir en familia o con amigos.
La celebración también es aprovechada por restaurantes y cadenas de comida rápida de distintos países para ofrecer promociones y ediciones especiales, impulsando aún más la popularidad de este clásico de la gastronomía.
Más que una simple efeméride culinaria, el Día Internacional del Pollo Frito reconoce la historia, evolución e impacto cultural de un platillo que, generación tras generación, continúa ocupando un lugar especial en las mesas de millones de personas alrededor del mundo.
