Santo Domingo.– La práctica de destrucción de productos nuevos en almacenes de la empresa Amazon, denunciada en años anteriores, vuelve a ser tema de análisis en el contexto de los desafíos actuales sobre sostenibilidad y consumo responsable.
Informes difundidos previamente por medios internacionales y organizaciones ambientales documentaron cómo miles de artículos en buen estado eran eliminados como parte de procesos logísticos vinculados a devoluciones y excedentes de inventario. Aunque la situación generó críticas en su momento, también impulsó discusiones sobre medidas de prevención para reducir el desperdicio en el sector.
Especialistas coinciden en que una de las principales estrategias preventivas es mejorar la gestión de inventarios, optimizar los sistemas de devolución y fomentar la reventa o donación de productos que aún pueden ser utilizados. Asimismo, destacan la importancia de establecer alianzas con organizaciones sociales para canalizar mercancía no comercializada.
En el ámbito regulatorio, algunos países han promovido normativas orientadas a limitar la destrucción de bienes nuevos, incentivando prácticas más sostenibles dentro de las grandes plataformas de comercio electrónico.
Por su parte, Amazon ha señalado en ocasiones anteriores que trabaja en iniciativas para reducir el desperdicio, incluyendo programas de donación, reciclaje y reubicación de inventario, como parte de sus compromisos ambientales.
El caso continúa siendo citado como referencia en debates sobre economía circular y responsabilidad empresarial, en momentos en que crece la presión global para implementar modelos de producción y consumo más sostenibles.
