SAN JOSÉ, Costa Rica — Un equipo de especialistas confirmó el hallazgo de fósiles de un perezoso gigante y un mastodonte que habitaron la región hace entre 10,000 y 40,000 años, durante el período del Pleistoceno, aportando nueva evidencia sobre la megafauna que pobló Centroamérica.
Entre los restos recuperados figuran fragmentos de fémur, vértebras y costillas, piezas óseas que permitirán a los paleontólogos profundizar en el estudio de estas especies extintas, su morfología y las condiciones ambientales en las que vivieron.
El descubrimiento es considerado uno de los más relevantes en los últimos años en territorio costarricense, ya que amplía el registro fósil nacional y fortalece las investigaciones sobre los grandes mamíferos que dominaron el continente americano antes de su desaparición.
Especialistas indicaron que los análisis científicos contribuirán a reconstruir aspectos del ecosistema prehistórico, marcado por cambios climáticos significativos y transformaciones en la biodiversidad regional.
Los restos serán sometidos a estudios técnicos adicionales y posteriormente podrían formar parte de exhibiciones científicas, con el objetivo de divulgar el valor histórico y paleontológico del hallazgo.
