La Habana, Cuba. Un nuevo apagón masivo dejó sin servicio eléctrico a gran parte del país, agravando la ya crítica situación energética que afecta a millones de ciudadanos en toda la isla.
La interrupción se originó tras una avería en una central termoeléctrica, lo que desencadenó una desconexión en cadena del Sistema Eléctrico Nacional, provocando un colapso casi total del suministro eléctrico.
Ante la emergencia, las autoridades activaron microsistemas de generación para sostener el servicio en hospitales, centros estratégicos y servicios básicos, mientras brigadas técnicas trabajan contrarreloj en la recuperación gradual del sistema, un proceso que podría extenderse por varias horas o incluso días.
Este nuevo evento se suma a una serie de fallas recientes que evidencian el deterioro estructural del sistema energético cubano, marcado por infraestructura obsoleta, limitaciones en el mantenimiento y escasez de combustible.
La crisis eléctrica ha provocado fuertes afectaciones en la vida cotidiana, impactando el acceso al agua potable, la conservación de alimentos y el funcionamiento de servicios esenciales, lo que incrementa el malestar social en distintas provincias.
Cuba enfrenta así uno de los escenarios energéticos más complejos de los últimos años, con un sistema que opera en condiciones altamente vulnerables y con apagones cada vez más frecuentes y prolongados.
