Pekín, China — El Gobierno de China condenó el ataque militar lanzado contra Irán y propuso la conformación de un “frente conjunto” internacional para hacer frente a lo que calificó como acciones unilaterales que amenazan la estabilidad global.
La posición fue expresada por el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, durante conversaciones con su homólogo ruso Serguéi Lavrov, en las que advirtió que la escalada militar podría empujar a la región hacia un escenario de mayor inestabilidad.
Pekín sostuvo que las operaciones se produjeron en medio de esfuerzos diplomáticos en curso, lo que —según su postura— debilita los mecanismos de diálogo y contraviene principios fundamentales del derecho internacional. Asimismo, instó a que cualquier acción militar cuente con respaldo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El gobierno chino llamó al cese inmediato de las hostilidades y al retorno a la negociación como vía para evitar una ampliación del conflicto en Medio Oriente.
La declaración se produce en un contexto de creciente tensión regional tras las operaciones atribuidas a Estados Unidos e Israel, que han generado reacciones diplomáticas en distintos bloques internacionales.
