WASHINGTON, Estados Unidos — La Casa Blanca reafirmó que Estados Unidos y Cuba ya se encuentran en un proceso de negociaciones, pese a las declaraciones del gobierno cubano que niegan la existencia de un diálogo formal entre ambas naciones.
Durante una rueda de prensa, la portavoz presidencial Karoline Leavitt aseguró que el presidente Donald Trump mantiene una disposición abierta a la diplomacia con La Habana, indicando que ya se están produciendo conversaciones de alto nivel, aunque sin ofrecer detalles específicos sobre su alcance o contenido.
La funcionaria estadounidense instó al gobierno cubano a actuar con prudencia en sus pronunciamientos públicos, señalando que la isla atraviesa una delicada situación económica, social y energética, lo que, a su juicio, la coloca en una posición vulnerable.
Desde La Habana, las autoridades han reiterado que están dispuestas a dialogar, pero únicamente bajo condiciones de respeto, igualdad y sin presiones externas, insistiendo en que no existe actualmente una mesa de negociación oficial.
Este intercambio de posturas se produce en medio de tensiones bilaterales, marcadas por sanciones económicas, restricciones energéticas y desacuerdos políticos, mientras la comunidad internacional observa con atención cualquier posible avance en la relación entre Washington y La Habana.
