Santo Domingo. — En el marco de la investigación conocida como Operación Cobra, relacionada con presuntos actos de corrupción y fraude millonario en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), el cardiólogo Pedro Ureña propuso el retiro del exequátur a médicos que hayan incurrido en prácticas fraudulentas dentro del sistema de salud dominicano.
Ureña sostuvo que los profesionales de la medicina que autoricen, facturen o participen en procedimientos médicos inexistentes o innecesarios, con el objetivo de lucrarse, deben enfrentar sanciones ejemplares, incluyendo la pérdida definitiva del derecho a ejercer la profesión. Indicó que acciones como registrar hemodiálisis, quimioterapias u otros tratamientos que nunca se realizaron constituyen una violación grave al juramento hipocrático y a la ética médica.
El especialista afirmó que este tipo de conductas no solo afectan las finanzas públicas, sino que también ponen en riesgo la vida de los pacientes y deterioran la confianza de la población en el sistema de salud. En ese sentido, consideró que la justicia debe actuar con firmeza para enviar un mensaje claro de que la medicina no puede ser utilizada como un mecanismo de enriquecimiento ilícito.
Asimismo, advirtió sobre el impacto negativo que estos casos generan en las nuevas generaciones de médicos, señalando que la impunidad podría normalizar prácticas corruptas dentro del ejercicio profesional. Ureña enfatizó que el proceso judicial del caso SeNaSa debe marcar un punto de inflexión en la regulación, supervisión y ética del sector salud en la República Dominicana.
