Pekín. — Dos buques de carga iraníes zarparon desde un puerto industrial en China transportando un cargamento vinculado a compuestos químicos utilizados en la fabricación de combustible sólido para misiles, en medio de la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio.
Las embarcaciones, identificadas como Shabdis y Barzin, pertenecen a la naviera estatal Islamic Republic of Iran Shipping Lines (IRISL), empresa que se encuentra bajo sanciones internacionales por presuntos vínculos con el programa de misiles balísticos iraní.
De acuerdo con registros de rastreo marítimo e imágenes satelitales, ambos buques estuvieron atracados en una terminal química del puerto de Zhuhai, en China, instalación asociada al manejo de perclorato de sodio, un compuesto considerado precursor esencial para la producción de combustible sólido utilizado en cohetes y misiles.
Analistas internacionales señalan que el traslado de este tipo de materiales cobra especial relevancia debido a la necesidad de Irán de reponer suministros para su programa de misiles, especialmente en un contexto marcado por ataques recientes y una creciente confrontación militar en la región.
El movimiento de los barcos se produce en un momento de alta tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel, lo que ha incrementado la vigilancia internacional sobre posibles transferencias de materiales de doble uso que podrían tener aplicaciones militares.
Expertos advierten que este tipo de operaciones refleja la compleja dinámica estratégica en torno al conflicto regional, mientras la comunidad internacional mantiene la atención sobre cualquier movimiento que pueda influir en la escalada del enfrentamiento en Oriente Medio.
