COPENHAGUE — Alemania ha retirado a sus 15 militares desplegados en Groenlandia, apenas menos de 48 horas después de enviar una misión de reconocimiento al territorio ártico, en medio de una escalada de tensiones tras las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los efectivos alemanes, que llegaron al área como parte de ejercicios de defensa y evaluación conjunta con aliados europeos, abandonaron Groenlandia y se dirigieron hacia Copenhague, capital de Dinamarca, tras una orden del Ejército alemán, que calificó la operación como “completada” y negó que la retirada esté vinculada directamente a la presión estadounidense.
La salida se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Washington y varios países europeos, después de que Trump anunciara la imposición de aranceles del 10 %, que podrían subir al 25 % en junio, a las naciones que mantienen presencia militar en la isla. La medida ha sido interpretada como un intento de presionar por la posible adquisición de Groenlandia, objetivo estratégico señalado por la administración estadounidense.
Aunque voceros oficiales han insistido en que la misión militar fue concluyente y no relacionada con la amenaza arancelaria, la retirada alemana se da en medio de un ambiente de escalada diplomática y comercial entre Estados Unidos y Europa sobre la soberanía y el papel estratégico de Groenlandia.
