Internacional. Las aplicaciones oficiales de emergencia de Rusia y Ucrania fueron vulneradas mediante ciberataques, provocando el envío de falsas alertas sobre supuestos ataques nucleares, amenazas químicas, radiación y bombardeos, en medio de la guerra que mantienen ambos países desde 2022.
Los incidentes ocurrieron entre la noche del domingo 1 y la madrugada del lunes 2 de noviembre, cuando miles de usuarios recibieron notificaciones alarmantes en sus teléfonos móviles, advirtiendo sobre peligros que no existían.
En Ucrania, la aplicación Air Alert, utilizada por millones de personas para recibir avisos sobre ataques aéreos, comenzó a emitir mensajes falsos dirigidos a residentes de Kyiv y otras localidades. Algunas notificaciones advertían sobre supuestos niveles elevados de radiación, ataques químicos, combates en las calles e incluso el lanzamiento de un misil hipersónico ruso Oreshnik.
La Fuerza Aérea ucraniana confirmó que la aplicación parecía haber sido objeto de una interferencia externa y descartó que existiera una amenaza radiológica. Las autoridades pidieron a la población mantener la calma y consultar los canales oficiales de información.
La plataforma fue suspendida temporalmente mientras sus responsables trabajaban para restablecer su funcionamiento y reforzar la seguridad. Las sirenas antiaéreas y otros mecanismos de alerta continuaron operando con normalidad.
Rusia también recibió falsas advertencias nucleares
Horas después, la aplicación móvil del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia también fue objeto de un ciberataque masivo, según confirmó la propia institución.
Los usuarios recibieron mensajes que advertían sobre un supuesto lanzamiento de ojivas nucleares contra todas las regiones del territorio ruso. Las notificaciones incluso recomendaban almacenar alimentos para tres semanas y refugiarse en sótanos.
De acuerdo con informaciones difundidas por medios rusos, las falsas advertencias llegaron a usuarios de 33 regiones del país. El ministerio reconoció que los atacantes consiguieron distribuir información fraudulenta, aunque aclaró que el sistema principal de alerta pública no había sido comprometido.
Las autoridades rusas informaron que sus especialistas trabajaban para identificar y corregir la vulnerabilidad informática utilizada durante la intrusión, al tiempo que recomendaron consultar exclusivamente los canales oficiales.
No se ha confirmado quién está detrás de los ataques
Los dos incidentes se produjeron con pocas horas de diferencia, pero hasta el momento no existe confirmación independiente de que hayan sido ejecutados por un mismo grupo o como parte de una operación coordinada.
En Ucrania, la Fuerza Aérea señaló una posible interferencia enemiga y organismos oficiales apuntaron a Rusia. Mientras tanto, el grupo de piratas informáticos prorruso-ucraniano Atesh difundió una imagen relacionada con el ataque contra la aplicación rusa y se atribuyó la operación.
Sin embargo, las agencias internacionales no han podido verificar de manera independiente la identidad de los responsables ni establecer una conexión técnica entre ambas intrusiones.
Los ataques coincidieron con el vencimiento de una tregua localizada de seis días en una zona de la región ucraniana de Jersón, que había permitido operaciones humanitarias y evacuaciones de civiles.
Los incidentes ponen de manifiesto los riesgos que representan los ataques informáticos contra infraestructuras digitales utilizadas para proteger a la población, especialmente durante conflictos armados, cuando una notificación falsa puede provocar confusión, temor y decisiones de emergencia basadas en información incorrecta.
