WASHINGTON. Los gobiernos de Estados Unidos y Japón acordaron reforzar su cooperación estratégica y militar frente a lo que calificaron como crecientes desafíos de seguridad provenientes de China, Rusia y Corea del Norte, durante una reunión de alto nivel celebrada en la capital estadounidense.
El encuentro, enmarcado en el mecanismo bilateral de disuasión extendida, sirvió para reafirmar el compromiso de Washington de respaldar a Tokio con todas sus capacidades defensivas, incluidas las estratégicas, en caso de una amenaza directa contra territorio japonés.
Las autoridades señalaron que la cooperación se centrará en el fortalecimiento de la defensa aérea y antimisiles, el intercambio de inteligencia, ejercicios militares conjuntos y la modernización de capacidades operativas en el Indo-Pacífico, región considerada clave en el actual equilibrio geopolítico global.
Durante las conversaciones, ambas partes expresaron preocupación por:
- El aumento del gasto y despliegue militar chino en el Mar de China Oriental y el Mar del Sur de China.
- El avance del programa nuclear y de misiles balísticos de Corea del Norte, que ha realizado múltiples pruebas en los últimos años.
- Las tensiones derivadas de la postura estratégica de Rusia en escenarios internacionales.
Japón, por su parte, reiteró su decisión de incrementar su presupuesto de defensa y modernizar sus fuerzas armadas, en línea con su nueva estrategia de seguridad nacional, mientras que Estados Unidos subrayó que su alianza con Tokio continúa siendo un pilar fundamental para la estabilidad regional.
Analistas internacionales interpretan este paso como una señal clara de que ambos países buscan disuadir cualquier intento de alteración del statu quo en Asia-Pacífico, en un contexto marcado por rivalidades estratégicas y creciente competencia militar.
La alianza entre Washington y Tokio, vigente desde hace más de siete décadas, se consolida así como uno de los principales ejes de seguridad en la región asiática.
