Washington, Estados Unidos. El presidente Donald J. Trump aseguró que Cuba no resistirá el impacto de un nuevo paquete de sanciones económicas anunciado por su administración, enfocado en penalizar a los países que suministren petróleo y combustibles a la isla.
La medida, formalizada mediante una orden ejecutiva, contempla la imposición de aranceles adicionales a bienes procedentes de naciones que mantengan vínculos energéticos con La Habana, bajo el argumento de proteger la seguridad nacional de Estados Unidos. Trump calificó al país caribeño como una “nación fallida” y afirmó que el endurecimiento de las restricciones busca aumentar la presión sobre el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel.
El anuncio se produce en un contexto de aguda crisis energética en Cuba, caracterizada por apagones recurrentes, escasez de combustibles y limitaciones en la actividad productiva, agravadas por la reducción del suministro externo de crudo. El gobierno cubano rechazó la decisión al considerarla una acción hostil, reiterando que no aceptará presiones económicas, aunque manifestó su disposición a dialogar en un marco de respeto mutuo.
