Denuncias de secuestro y extracción de órganos marcan casos ocurridos en República Dominicana
Santo Domingo.– Casos de desaparición y presunto secuestro ocurridos en la República Dominicana han sido señalados públicamente en medio de denuncias sobre supuesta extracción ilegal de órganos, generando alarma social y cuestionamientos sobre la existencia de prácticas criminales graves en el país.
Entre los hechos que han impactado a la opinión pública figuran los casos de las menores Carla Massiel Cabrera Reyes y Vanelsa Obil, de siete años de edad y nacionalidad haitiana, cuyos nombres han sido mencionados en el contexto de señalamientos que apuntan a posibles secuestros y sospechas de extracción de órganos, sin que hasta el momento se haya disipado la preocupación que rodea estas denuncias.
Las versiones plantean que las víctimas habrían sido captadas de forma violenta, trasladadas fuera del entorno familiar y sometidas a procedimientos clandestinos, aprovechando fallas en los controles, vacíos en la supervisión y debilidades en la trazabilidad de órganos y tejidos con fines médicos.
Ante la gravedad de estos señalamientos, crece la exigencia de investigaciones profundas, mayor control de los trasplantes de órganos, auditorías estrictas a los registros médicos y vigilancia reforzada sobre la importación de órganos, con el objetivo de evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.
La preocupación se centra en esclarecer lo sucedido, proteger a los sectores más vulnerables, especialmente niños y niñas, y preservar la integridad del sistema sanitario, frente a denuncias que apuntan a delitos que atentan directamente contra la vida y la dignidad humana.
