Economica — El reciente ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela, que incluye la captura del presidente venezolano, ha encendido las alarmas en los mercados energéticos internacionales y amenaza con una nueva subida del precio del petróleo, después de que el barril Brent cerrara 2025 en torno a los 60 dólares, con una caída anual cercana al 20%.
La intervención generó una fuerte incertidumbre geopolítica y de suministro, dados los 303.000 millones de barriles de reservas petroleras de Venezuela, considerados las mayores del mundo, y el impacto potencial sobre la producción y exportación de crudo. Esta volatilidad ha llevado a operadores y analistas a prever una posible presión alcista en los precios del petróleo a corto plazo.
El movimiento militar ha ampliado los temores acerca de interrupciones en la producción venezolana, aunque su participación actual en la oferta de la OPEP es reducida, y ha incrementado el enfoque de los mercados sobre la estabilidad de la región. La escalada también podría reflejarse en el costo de los combustibles en varios países si los precios del crudo suben de forma sostenida.
En este contexto, expertos advierten que el conflicto y su efecto sobre el suministro petrolero podrían revertir la tendencia bajista de 2025, con posibles subidas del precio del barril en el corto plazo, dependiendo de cómo evolucione la situación política y militar en Venezuela y las respuestas de otros productores y actores globales.
