CARACAS / INTERNACIONAL. La ofensiva militar y los bombardeos registrados en Venezuela han provocado una ola de reacciones internacionales, con gobiernos y organismos multilaterales expresando preocupación, rechazo y llamados urgentes a la contención, ante el riesgo de una escalada del conflicto en la región.
Países como Rusia, Cuba e Irán condenaron de manera enérgica las acciones militares, calificándolas como una violación grave a la soberanía venezolana y al derecho internacional, mientras exigieron explicaciones y garantías sobre la situación del país. Moscú advirtió que los ataques podrían tener consecuencias internacionales de alto impacto.
En América Latina, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, manifestó su alarma por los bombardeos y solicitó la convocatoria urgente de la OEA y la ONU, con el objetivo de buscar una salida diplomática que evite un mayor derramamiento de sangre. Otros líderes regionales expresaron posiciones divididas, entre condenas directas y llamados a una transición política.
Desde Europa, la Unión Europea instó a la moderación, al respeto del derecho internacional y a la protección de la población civil, subrayando la necesidad de privilegiar el diálogo por encima de la vía militar.
Las reacciones reflejan un creciente clima de tensión global, mientras la comunidad internacional observa con inquietud el desarrollo de los acontecimientos y advierte sobre el impacto humanitario, político y geopolítico que podría generar una prolongación del conflicto en Venezuela.
